jueves, 10 de junio de 2010

Universidad metáfora de la integración « ArquitecturaS


En Santa Fe, un proyecto que amplía al edificio de la Universidad Católica parte de la idea de que un ámbito educativo debe promover la interacción entre los profesores, los alumnos y el entorno.
PorDaniel Moya
En Guadalupe, un barrio jardín ubicado en las afueras de Santa Fe, los arquitectos Javier Mendiondo y Lucila Gómezproyectaron un nuevo bloque aulario que amplía al edificio de la Universidad Católica de esa provincia. Lo hace sumando al edificio existente 11 aulas y un Salón de usos múltiples.
La obra, que se emparenta con la escala del entorno en el que se emplaza, fue seleccionada por el jurado argentino de laBienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, que este año se realizará en el mes de octubre, en Medellín; y quedó en la primera selección de obras del jurado iberoamericano.
“Proyectar un edificio educativo requiere una primera reflexión sobre el rol que tiene la educación en la sociedad, y sobre el entendimiento de la capacidad que tiene la arquitectura para transmitir valores fundantes”, adelantan los proyectistas. En la explicación de su propuesta, que ganó el concurso interno realizado por la Universidad, en 2004; los autores parafrasean al pedagogo Franceso Tonucci, cuando él afirma que sólo los educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos. Además, este pedagogo señala que todos sabemos algo, que todos ignoramos algo y que, por eso, aprendemos siempre.
“En ese sentido, un edificio universitario debe garantizar, con su espacialidad, que el proceso educativo se desarrolle en un marco de apertura hacia la interacción de las partes; y en donde los actores participen con sus propios saberes, ignorancias y aprendizajes”, explican Mendiondo y Gómez.