sábado, 19 de junio de 2010

Una virgen para la Pedrera · ELPAÍS.com « ArquitecturaS


La asociación Amics de Gaudí quiere coronar la Casa Milà con una escultura de bronce de cuatro metros, pero la propietaria del edificio se opone.
J. Á. MONTAÑÉS – Barcelona
“Ni queremos ni podemos”. Con esa rotundidad responde Alex Susanna, director de Cultura de la Obra Social de Caixa Catalunya, propietaria del edificio de la Pedrera que construyóAntonio Gaudí, a las pretensiones de coronar la construcción con una escultura de bronce dorado de cuatro metros y medio con la imagen de una virgen rodeada de arcángeles. Elproyecto que defiende la Asociación Amics de Gaudí, considera que el edificio no está terminado y que este grupo escultórico “sería la última piedra de la gran obra civil de Gaudí y la que le daría sentido”. Ayer se presentó el boceto, una escultura en yeso a escala 1:10 que la asociación ha encargado al japonés Etsuro Sotoo. El escultor, que trabaja en el taller de la Sagrada Familia desde hace 30 años, explicó que ha realizado “una interpretación a partir del único dibujo que se conserva de la escultura, pero con modificaciones”.
Según la asociación, Gaudí planeó la construcción de esta escultura para rematar el edificio y encargó al escultor Carles Maní que hiciera la maqueta en yeso. La obra representaba a la virgen del Rosario (la mujer de Pere Milà se llamaba Roser) rodeada por los arcángeles Miguel y Rafael y se colocaría en la parte superior del edificio, en el punto medio del chaflán, sobre la puerta de acceso. Sin embargo, a los dueños no les gustó el trabajo y no se llevó a cabo, pese a que Gaudí ya había tallado la inscripción “Ave Gratia Plena Dominus Tecum” (Dios te salve, llena de gracia, el señor está contigo) que recorre la cornisa superior y había colocado una rosa y una “M” justo donde iría colocada la virgen. Joan Bassegoda, presidente de la asociación, aseguró que Gaudí manifestó su decepción al saber que no se colocaría la escultura de Maní y llegó a decir que “de saber que la escultura no se haría no habría aceptado el encargo de los Milà”.
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