miércoles, 19 de mayo de 2010

Sede ondulante para el Mundial (de Fútbol 2010) « ArquitecturaS


ARQUITECTURA | PROYECTO INTERNACIONAL | GREEN POINT STADIUM
El nuevo estadio de Ciudad del Cabo es una obra monumental que, a pesar de eso, busca ser amigable con el paisaje natural. Fue ideado para ser la “postal” del Mundial de fútbol, en un sitio turístico emblemático.
Ariel Hendler.

Es lo normal, o debería serlo, que una obra de arquitectura considere el entorno urbano en que se emplaza, ya sea para adaptarse o sobresalir en él, e incluso modificarlo. Mucho menos frecuente, en cambio, es que el proyectista deba operar directamente sobre un entorno natural imponente con un proyecto de gran escala. Esto último es lo que sucede con el estadio de Green Point, en Ciudad del Cabo, donde el 11 de junio se jugará el partido inaugural de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.
Ubicada en una franja vecina a la playa sobre el Océano Atlántico, que baña al Cabo de Buena Esperanza por el oeste, y enmarcada por la cadena de elevaciones (Table Mountain, Devil’s Peak y Signal Hill) que rodea a la ciudad, la zona de Green Point Common, donde ya existía un viejo estadio destinado al rugby, fue elegida por laFIFA y el gobierno sudafricano para que fuera la “postal” del campeonato. De hecho, ese mismo paisaje, con el telón de fondo de Table Mountain y su cúspide amesetada, ya era una de las imágenes turísticas más famosas del país sin necesidad de ninguna obra humana.
Por eso, el estadio fue concebido “como un objeto escultural, pero con un respeto genuino por la belleza del paisaje natural de la ciudad”, según cuenta Henning Rasmuss, socio de Paragon Architects, uno de los cinco estudios locales (los otros son Comrie + Wilkinson, Jakupa, Munnik +Visser y Louis Karol) y uno alemán (GMP Architekten, de Hamburgo, líder del proyecto) que se asociaron a los alemanes en el equipo Stadium Architects Joint Venture, después de haber sido elegidos en concurso de antecedentes. Efectivamente, este cuenco abierto hacia afuera, etéreo y con un techo ondulante que suaviza la lógica volumétrica, intenta no competir con lo que Rasmuss llama “el dramatismo” de Table Mountain pero sí mimetizarse con el océano.
Con el mismo criterio de discreción, su fachada continua, leve y etérea, una membrana uniforme confeccionada con tiras horizontales de fibra de vidrio, parece fundirse en el paisaje más que violentarlo. “La carcaza traslúcida absorbe y refleja la luz solar, se vuelve roja al atardecer, azul de noche y plateada en los días nublados”, explican en GMP, el único del equipo con expertise en estadios, y responsable también de la sede en Durban.
Por otra parte, su techo constituye la “quinta fachada” del estadio, casi como un requerimiento del programa, ya que fue concebido para que las cámaras de televisión lo filmen desde el cielo para transmitir las imágenes a todo el planeta, sobre todo durante la ceremonia de apertura. Su forma sutil de amplias curvas y contracurvas, que alternan superficies cóncavas y convexas, fue realizada con piezas de vidrio laminado sostenidas por cables de acero (aseguran que es la estructura más grande del mundo con estas características) y está recubierto con una membrana en su interior.



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