domingo, 11 de abril de 2010

La otra historia del gigante de la Gran Vía · ELPAÍS.com « ArquitecturaS


"Reportaje"
El arquitecto del rascacielos de Telefónica amenazó con dimitir para preservar su aspecto. De Cárdenas se exilió tras la guerra. Sus hijas recuerdan la vida del edificio. El inmueble de la red de San Luis recibió 120 impactos que el creador documentó en un plan
MARÍA MARTÍN – Madrid
Bucear en la biografía de Ignacio de Cárdenas (Madrid, 1898-Segovia, 1979) es encontrarse en un mar de contradicciones. El arquitecto pasó gran parte de su vida nadando a contracorriente en defensa de sus ideas y, sobre todo, de su criterio artístico, muy avanzado para la época.
El padre de De Cárdenas, que pertenecía a la nobleza criolla, fue un periodista nacido en La Habana que emigró a Madrid en el siglo XIX. De su familia de 16 hermanos, surgieron, entre las mujeres, siete vocaciones religiosas. Y él “era el único de su familia que tiraba, ya no a la izquierda, sino al centro”, recuerda su nieto Juan Manuel Matute de Cárdenas.
Su familia poco quiere hablar de los conflictos que provocaron en casa las ideas de su padre en un momento tan convulso como la Guerra Civil, pero los hubo y graves. “Es una herida ya cicatrizada y mi padre nunca habló con rencor”, resuelven Inés y Elena de Cárdenas, las únicas hijas del arquitecto que quedan vivas.
Menos dolorosas, pero igual de conflictivas fueron las discordias entre De Cárdenas y sus jefes durante la construcción de su primera obra, “su hija la mayor”, como él llamaba a la Telefónica.

El primer rascacielos de Europa

POR MIGUEL OLIVER
FOTOS IGNACIO GIL
MADRID. El Edificio Telefónica «nació» en Nueva York. Su arquitecto, Ignacio de Cárdenas, lo concibió tras un estudio previo realizado en el estudio de Lewis S. Weeks en Manhattan. De ahí su inspiración americana. Situado en el número 28 de la Gran Vía, se construyó entre 1926 y 1929. Desde entonces no sólo fue el edificio más alto de Madrid -con sus 89,30 metros y sus 15 plantas de techos altos-, sino también el primer rascacielos de Europa.
Su hegemonía en la capital duró casi 25 años -hasta 1953-, cuando se inauguró el Edificio España, en Plaza de España, con 117 metros.
Ignacio de Cárdenas era responsable del departamento de edificaciones de la Compañía Telefónica Nacional de España. Para proyectar el nuevo edificio viajó a Estados Unidos, donde se reunió con su homónimo de la compañía telefónica norteamericana. De ahí deriva la inspiración yanqui del edificio. Sin embargo, fue matizada por Cárdenas en el proyecto definitivo.

Los edificios más altos de Madrid